miércoles, 19 de agosto de 2009


LA PREGUNTA IMPERFECTA.

No me hagas la pregunta imperfecta
Esa que tiene cabos sueltos
Esa que ronda en el aire
Que esa pregunta es impura
Propicia para un desaire.

Solo mirà conmigo la madrugada;
Gozà de la silueta desnuda que se te ofrece
Pulcra, limpia verde, hermosa
Dueña de si misma
Segura como una diosa
Mira incrédulo los árboles de garzas blancas,
Y mira como el pescador camina
en sus zapatones de madera,
sobre el agua;
tirando telerañas,
que luego recoje como velas

Sentí el olor puro;
La vida misma,
Que brota del umbral,
Que se te niega a la vista;
Por vagar en mil pensamientos
De ambición y avaricia;
Que te hacen formular esa pregunta imperfecta
De cómo buscar el equilibrio entre medio ambiente y riqueza;
¿Como es eso que la naturaleza,
De piel verde y espesa;
Me cubre con su belleza,
Y vivo de su destreza
Soy ahora el que la despelleja?

No me hagas la pregunta imperfecta
Esa que es de tonos encendidos
Esa que cubrimos con misterios
Para no decir la verdad
Que nos haría parecer
Ángeles caídos.
 
Solo mira conmigo a ese rio que hoy anciano y sabio
Grita desde el seno de su cauce día a día perdido
¿Cómo es eso que la naturaleza,
de quien hemos dicho
que es nuestra madre y diosa;
sea ahora una esclava
de esta plebe tormentosa;
que habiendo saqueado sus tesoros,
ahora le hunde el puñal,
para obtener cualquier provecho
que luego pueda lucir,
en sus celebraciones del ocio y del mal?

No me hagas la pregunta imperfecta;
Que suena hermosa y de promesa
Porque esta en su formulación;
El hacha y la flecha;
El fuego y la sierra
Que la deja maltrecha.

Solo mira conmigo ese niño
Que contempla extasiado
El ave que vuela;
Pues allà en su casa;
El ha visto una igual;
De pura plata y oro;
Pero el se pregunta ;
La pregunta correcta,
Que precisa respuesta:
¡¡ esa ave no vuela¡¡¡.
¿por qué no vuela,
el ave hermosa de mi abuela?;
que siempre esta quieta;
que no bebe, no come
y bajo el sol se quema
 
Y entonces con la cabeza gacha
Demos respuesta a la pegunta
Que es un reclamo y una sanción:
Esa ave que vuela es la que antes moraba ;
Contenta y feliz en aquella montaña,
Que fue horadada sin recato
Por hombres que gustaban
Del oro y la plata;
Y que tuvo que morir o migrar
A otra porción de la madre naturaleza
Que se muere de vergüenza;
Pues estos malvados la han desnudado,
De su piel verde y espesa.

Y que hace fuerzas por dar cobijo,
A su avecilla maltratada
Por ese hijo que tanto prometía
Y que en el camino sin saber como
Perdió la razón;
¿serà porque que se hizo humano?