lunes, 16 de febrero de 2009

Interés particular Vrs. Interés Social

Una vez pasadas la euforia de las elecciones municipales y legislativas, cada una de las dirigencias de los partidos políticos, se dio cuenta realmente de lo que había ganado y de lo que había perdido. Concluyendo, que realmente, ninguno de los que se mofaban que habían ganado y los que sentían que habían perdido, había sido realista.

Esa realidad se concretó en establecer que no es lo mismo una campaña municipal que una campaña presidencial, que no es lo mismo el candidato Norman Quijano con el candidato Rodrigo Ávila; que no es lo mismo enfrentarse a una candidata municipal que ha tenido una gestión cuestionada a un candidato que tiene un alto prestigio profesional y credibilidad; no es lo mismo un debate entre Norman Quijano con la alcaldesa Violenta Menjivar, que un debate - que aun no se ha dado- entre Mauricio Funes y Rodrigo Ávila; no es lo mismo una alcaldesa que no es atractiva para el votante, que un candidato presidencial que si lo es.

Esa realidad llevó a las dirigencia a realizar virajes estratégicos en las campañas electorales. Una de ellas ha sido que ambos partidos han tomado en cuenta la exposición visual de sus spot, ambos partidos han sido más agresivos en apuntalar los defectos del otro y de sus candidatos. Ambos partidos quieren tener la iniciativa.

Esa realidad llevó a que la derecha a buscar la unidad interna, o aparentarla y concretizar las alianzas con los partidos PDC y PCN (fdr). Estas ultimas, además de ser una acción lógica, inteligente, es también abusiva con un alto signo de desesperación por parte de la dirigencia de estos partidos.

La realidad demostró al partido ARENA, que además, de haber bajado el número de diputados y haber perdid alcaldías, también había quedado en desventaja en el número de votos, por casi 100 mil de diferencia.

Pero además, esa realidad demostró que mientras unos lloraban en la capital otros reían en el interior del país. Mientras unos, gozaban en San Salvador, otros lloraban en el interior del país.
Es realidad demostró también, que mientras unos tomaban ánimo, al darse cuenta que cuentan con el mejor candidato, otros se preocupaban por saber que no es muy cómodo promover al suyo.

Esa realidad ha demostrado-solo que no se quiere admitir- que Mauricio Funes es ahora Quijano y que Rodrigo Ávila es ahora Violeta Menjivar. Ambos recargados, por ejemplo: Quijano en su campaña no era atractivo, en cambio Mauricio si lo es; Quijano en su campaña era tosco y ofensivo, Mauricio es más sensato y hábil; Quijano era conocido, mientras que Mauricio es querido y aclamado. En el caso de Rodrigo Ávila, la situación es recargada también pero hacia atrás, como lo he sostenido, veamos: Violeta Menjivar estaba desgastada, con una mala gestión, Rodrigo lo está, con el agravante que su misión inconclusa lo persigue con 10 ò 12 homicidios diarios. Violeta Menjivar tuvo valor de enfrentarse en debates televisivos a Norman Quijano, Rodrigo huye, se esconde y lo esconden, y solo tendría valor de hacerlo si tiene a su candidato a Vicepresidente a la par. Como he dicho que son recargados, Rodrigo cuenta con un intenso apoyo económico, mientras que Mauricio Funes muestra un intenso apoyo moral.

Esa realidad también ha puesto de manifiesto que la alianza de derecha en realidad es una alianza de las izquierdas. Eso se establece en que las personas cruzan el voto y además, mientras las dirigencias de los partidos PDC negocian sus propios intereses con la dirigencia de ARENA, el FMLN hace alianzas con líderes y bases locales de esos mismos partidos políticos buscando un beneficio más social que personal. En ese sentido la alianza de derecha terminará siendo una alianza de intereses personales versus alianza e intereses sociales. Los movimientos que se han observado indican que la dirigencia se une pero las bases se dividen.

La realidad demuestra que la frase “hacer hasta lo imposible por mantener el poder” por parte de ARENA contempla, ceder parte de su poder, a cambio de votos, apoyo logístico, moral y financiero por parte de la dirigencia de otros partidos políticos. Pero además, plantea, acudir al trinquete y a lo inmoral para sobreponer sus intereses. Por ejemplo, a la formula del PCN le aplicaron el poder, formal, legal y salvaje, dejándolo fuera de la contienda electoral. La estrategia de ARENA entonces será la de comprometer recursos y puestos en el gobierno para hacer que las dirigencias de los partidos políticos coaccionen a sus bases para que no dividan el voto.

Entonces la realidad ha demostrado que esta lucha hacia las elecciones presidenciales, no será cuerpo a cuerpo, no será hombro a hombro, no será un choque de trenes, no será una lucha entre el bien y el mal, no será entre un sistema y otro, no será voto a voto, no será una lucha de titanes, no será de quien muestre las mejores propuestas, no será del mejor candidato, no será del que haga la mejor propuesta, no será del que lleva ventajas en las encuestas, no será del que tenga mas dinero para la campaña. Será del que gane. (…) que dependerá sobre todo del que logre articular (aparentar) el interés particular en el caso de ARENA o el interés social en el caso del FMLN.