domingo, 7 de junio de 2009

Sobre el poder y otras vainas.

Es una droga dijo algún personaje. Buena dosis tiene ahora el gabinete del presidente Mauricio Funes de esa droga. Arena se mantuvo con abudancia de esa droga por veinte años. ´

Muchos funcionarios entrantes llegan con buena voluntad y con deseos de hacer las cosas muy bien. Eso no basta. Se necesita agregarle a ese contrabrebaje del poder mucha responsabilidad y compromiso.

Los retos son enormes; las presiones dificiles. ojalá y esa enorme dosis de poder de que ahora gozan no les haga perder la cabeza. El expresidente saca y su grupito lo perdieron y ya sabemos el resultado.

Una nueva historia comienza, histórica por al ruptura de veinte años de Arena que amenazaban con tornarse en una dictadura "democratica". Por eso solamente y ciertamente no es poco. veremos si se hace historia con el manejo del poder, en función de los historicamente desprotegidos.


No nos podemos equivocar dijo atinadamente el Presidente. Dura la presión que el mismo ha querido colocarse y eso habla muy bien de él. Ojalá y los miembros de su gabinete y los colaboradores que elijan, sean leales al señor presidente y tambien asuman como propio el principio anunciado en su primer discurso al plantear con vehemencia que no hay margen para equivocarse.

Esta claro, sin embargo, que el no equivocarse está vinculado al ejercicio de la cosa pública en general, lo cual le implica busqueda de equilibrios y consensos y no al ejercicio de la cosa publica para llevar y cumplir la agenda a intereses especificos aún así sean intrinsicamente justos. Esa es una condicion de ese principio, pues de lo contrario cada uno de nosotros en cuanto ciudadanos, y adictos además al analisis, nos vamos a sentir defraudados y pensaremos que ha fallado El presidente en su principio de "No tener derecho a equivocarse", si las cosas no se dan como nosotros particularmente queremos que seden.

Debemos sin embargo estar atentos, pues tampoco indica el principio anunciado de que debemos asolapar las injusticias. De hecho algunas interrogantes suenan ya y deben ser aclaradas, una de ellas es el tema de la Cel, donde parece que el titular Salume, esta manteniendo a un equipo de trabajo que causa algún escozor en sectores de la población.

Y lo planteamos no por morbo, sino porque; como bien dice Dagoberto Gutierrez, el chambre es tambien cultural, y esa situación puede acarrerarle problemas, aunque sea de imagen, al gobierno, y poco a poco puede minar su altisima credibilidad. Nosotros creemos que no es problema que ese equipo se mantenga, si se alinea con los nuevos dictados presidenciales; por supuesto que eso debe ser sin perjuicio que al gobierno no le tiemble la mano para separarlos de sus cargos y procesarlos si alguna de esas personas ha incurrido en actos ilicitos
en la gestión anterior.

Misma circunstancia se da con la Policía, donde los medios de comunicación están ensayando un filón informativo, que puede causar daño a la PNC, al aseverar con dureza que las nuevas autoridades han sido nombradas priviligiando lo ideologico-partidario. Cuando todos sabemos que eso fue lo que prevaleció en gestiones anteriores, y nunca se dijo nada, absolutamente nada.
Debe el señor presidente salir al paso de eso; no basta que lo exprese el titular de esa cartera de estado.


La comunicación transparente deberá ser clave. Ahí está el canal diez para que el presidente Funes se mande con un su programa de rendidion de cuentas aunque sea semanal.