lunes, 18 de mayo de 2009

QUE NO SEA EL CAMBIO, NUESTRO CABALLO DE TROYA

El Estado acrisolado por los grupos dominantes; ha sido moldeado con tal cuidado y esmero por ellos; que será dificil efectuarle alguna modificación sustancial que desemboque en el fortalecimiento de la participación ciudadana; con miras a la construcción de una democracia participativa.

En ese sentido, para el pueblo, la victoria de Mauricio Funes y del frente en las recientes elecciones es irrelevante. Lo que sucede que embelesados, como estamos todos, no lo queremos plantear con claridad.

Por eso; creemos que no debe ser "el cambio" nuestro "caballo de troya". que no sea trabajo fino de publicista y expertos del marketing político. Que de verdad Funes lleve estandarte del cambio. Que no vaya a pensar darnos vitamina de cambio por cucharada y con suspenso. Que el frente no se haya creído el cambio y que el cambiado haya sido el frente mismo.

Esto lo planteamos no para reclamarles: sabemos que sus posibilidades están claramente definidas por el entorno político y económico que los grupos dominantes - y que siguen y quieren seguir dominando- les dejan.

No queremos llegar a la conclusión de que el frente ya no es agente de cambio, que es parte del sistema; que es alumno cum laude. Que es ejemplo de que si existe la reinserción política al mejor estilo de los grupos dominantes: El frente; antaño corcel salvaje y altivo, ahora enjaezado.
No queremos ver a Funes como la cereza del pastel. Que le da al frente unos ministerios y estos así piensen que han ganado de verdad y comiencen a vender ilusiones: No queremos concluir que el poder formal y los privilegios se han tragado sedientos a esa hermosa historia de resistencia y lucha que una vez fue el frente.
Y no le venimos a decir esto en época electoral o de crisis del frente: lo venimos a decir ahora que al menos tienen media sartén por el mango. Son poder. Tienen el ejecutivo.

No se los decimos porque dudemos o estemos en contra: se los gritamos con putiada a bordo, para que reflexionen pausados hasta donde nos van a llevar. Con cariño fraternal: no se trata del poder formal; no se trata de que piensen que han tenido éxito porque ahora son ministros o funcionarios públicos del ejecutivo: se trata de tener al pueblo. No nos hagan pensar que el cambio, solo era el Caballo de Troya .

En ese sentido, para el pueblo, la victoria de Mauricio Funes y del frente en las recientes elecciones es irrelevante. Será relevante solo si se inicia la construcción de la democracia participativa. En todo caso, la lucha sigue.