domingo, 5 de julio de 2009

HONDURAS Y SU GOLPE.

Zelaya puede haber llevado a Honduras al ALBA, o lo pudo haber acercado a posiciones de izqierda por conveniencias suyas; pudo haberse tomado fotos con Chávez y los suyos; pero eso no hace de Zelaya un hombre de Izquierda. Eso para comenzar. No se trata, entonces de defender a un hombre de izquierda. Zelaya llegó hasta donde llegó en sus posiciones politicas por asuntos de Estado, o por razones personales; pero no por convicciones politicas cimentadas.

Zelaya es un conservador del partido liberal hondureño, que debió acercarse poco a poco a aquellos gobiernos que le ofrecieron (interesados o desinteresados) su apoyo. EEUU, complicado en sus propios dilemas, solo dejó estar. y así llegamos a la situación actual hondureña, que ya no es hondureña sino cotinental.

Obama se probará como "Democrata" ; quizas su posición sea incomoda, pero si está decidido a "volver la mirada a latinoamerica", para bien debería ser un poco mas consecuente con sus declaraciones politicas, pero si su mirada la vuelve para seguir igual; nos esperan verdaderos dolores de cabeza en esta región del mundo.

El Honduras la izquierda no tiene suficiente fuerza ni suficiente recursos para movilizarse y reisistir, quizas no tienen la misma tradición de lucha que otras izquierdas latinoamericanas, y siendo que los conservadores se han alineado con firmeza de militares; será complicado hacer que vuelva el hijo prodigo del liberalismo hondureño. Extraña misión de la izquierda hondureña: Acuerpar a un hombre que se salió de su cauce; según las reglas del honorable y bendecido conservadurismo hondureño. Más extraño aún cuando observamos que en la defensa de este hombre, está la defensa de la tesis política predominante que dicta que la izquierda puede llegar al poder por medio de las elecciones. Si la derecha no le aguantó a Zelaya un poquito de democracia participativa en Honduras; ¿cuales son nuestras seguridades aquí, sobre todo si ese gorilato se sale con la suya?


Extraña la posición de los organismos internacionales, teniendo que apoyar a un Zelaya con poco o ningún apoyo en las "instituciones" hondureñas, como el congreso. El acabose a sido el luminoso pronunciamiento del cardenal Hondureño, apoyando a los golpistas. ¿Dios resultó golpista, por intemedio de ese cardenal, que ahora ha tenido oportunidad de ventilar con propiedad su carvenicola pensamiento religioso y politico?.

Honduras, jamás estuvo en semejantes Honduras, y nosotros nunca la tuvimos tan cerca, como ahora. Francisco Morazan; llora en su tumba. Los centroamericanos de izquierda y progresistas, estamos recibiendo un aviso. Los golpes de estado, aún estan aquí, los militares aún añoran sus antiguas "obligaciones".

La única solución hondureña es que se arregla o se arregla, caso contrario... preparemonos.