jueves, 4 de septiembre de 2008

INDICE:
1- PROGRAMAS DE GOBIERNO POR NICOLAS REYES
2- SOBRE LOS INCENTIVOS FISCALES. POR FRANCISCO QUIMERA



PROGRAMAS DE GOBIERNO.

Se parecen tanto, los programas de gobierno, de los candidatos Ávila y Funes, que se acusan de habérselos copiado.

A semejante ridiculez, hemos llegado en este simulacro de polarización: porque esta claro que esta es polarización de palabras y no de hechos, mucho menos ideológicos.

El asunto puede analizarse desde varios enfoques veamos uno de ellos:

¿Esta en juego el sistema, como dicen los periódicos de derecha y los personeros del gobierno?.


Pues no, el sistema no esta en lo mas mínimo amenazado, es más el sistema con estas elecciones polarizadas por conveniencias, lo único que hará es ponerle matices nuevos. Los cambios, solo serán sucedáneo. Sean Cambios de quien sean.

Es decir, al pueblo lo pondrán en la sala de cuidados intensivos para que resista.

Saben que el pueblo no tiene energías, para hacerse sentir. Saben que el pueblo está tan jodido, que para sacarlo de la situación en que se encuentra se contentará con poco.

Los dos candidatos han afirmado, harán cambios, y los cambios, salvo por la retórica, casi son los mismos.

Funes a dicho que no puede hacer socialismo en su gobierno y está en lo cierto, aunque el fuera más socialista que Fidel Castro. El Frente suscribe esa afirmación porque las correas no dan para más. Ni a socialdemócratas llegan. Pero están en lo correcto. No pueden estar ofreciendo levantar un palacio si no tienen los instrumentos para ellos (Ni Humanos ni materiales).

Funes si encarna la esperanza. Aunque en su programa de gobierno solo haya Caridad Cristiana, como elemento ideológico, Porque veinte años pasan y pesan, y con Arena son más pesados. Funes Frente si es viable, tan viable como inviable fue Schafick Frente, y conste que no voy a decir se los dije.

Por el otro lado Ávila, se metió o lo metieron en camisa de once varas. Al pobre hombre han puesto para que saque esa carreta trabada en el Arenal.

Lleva veinte años ahí, todos lo ven, pero casi nadie la va a ayudar. Y Ahí no es Ávila el problema, ahí es Arena el problema. Arena ha sido como el pastorcito mentiroso, ahora ya nadie le cree. El efecto de la hipnosis publicitaria se está acabando. y Ávila ofrece cambios y frases bonitas del orden de “Primer Gobierno Ciudadano” pero quien le va a creer. Bueno si trae Hondureños y Guatemaltecos a votar, ahí si. Lo mismo que si sus ayudantes informáticos le arreglan las cuentas

Entonces si el sistema no está en cuestión, si el pueblo deberá hospitalizarse en cuidados intensivos: ¿Qué médico queremos? porque ambos nos hablan de la misma receta. Funes nos ofrece además de la misma receta, el plus de la esperanza de un verdadero cambio que beneficie a los más pobres de los pobres.





Sobre los incentivos fiscales
por
Francisco Quimera

En algunas ocasiones los salvadoreños sufrimos de amnesias y no recordamos los desastres que realizamos con nuestro pulgarcito de américa, todos estamos conscientes de los problemas nacionales que nos afectan, el encarecimiento de la canasta básica, el aumento de los precios del petróleo, la falta de empleo digno y bien remunerado, así como muchos mas que podemos mencionar, pero es importante observar, la forma como los estados de los países en vías de desarrollo tratan de evitar conflictos sociales, entre estos podemos mencionar los subsidios y los incentivos fiscales.

Nos centraremos en los incentivos fiscales, su finalidad es que sean de beneficio para la población en general, entre estos podemos mencionar el drawback, el cual es básicamente un sistema de restitución (devolución) de derechos arancelarios que beneficia al productor y que a la vez es exportador, sin embargo para el año 2005 la Organización Mundial del Comercio propuso la eliminación de dicho incentivo fiscal, prorrogándolo por un año mas, para los países envías de desarrollo incluyendo a El Salvador, sin embargo estos se mantienen vigentes, por una parte, los incentivos pueden ser invertidos por las empresas, para generar mas empleos, beneficiando a los salvadoreños, pero, por el otro, quienes obtienen mas beneficios son solamente las grandes, quedando excluidas las micro, pequeñas y medianas empresas que en conjunto representan mas del 65% de la generación de empleo en El Salvador, según el ministerio de economía.

Sabemos que en una economía globalizada, las grandes empresas siempre se ven beneficiadas por los gobiernos de sus naciones y no solo en los países en vías de desarrollo, sino también en los desarrollados, sin embargo, como nación no se pueden mantener dichos incentivos fiscales y los subsidios sin ser plenamente analizados ya que a la larga implican un mayor aumento de la deuda publica nacional, mayor inflación y mayor endeudamiento como país (prestamos, bonos, letes, etc…), por lo que debe existir un compromiso serio por parte de las empresas que dichos beneficios serán trasladados fielmente hacia los salvadoreños, de tal forma que pueden invertirse en la generación de empleo, para con esto incrementar la producción y con esto aumentar los ingresos de sus empresas, que estas a su vez deben estar concientes que deben pagar sus impuestos respectivos.

Los incentivos fiscales son buenos en la medida que sean de beneficio para los sectores que realmente se desea beneficiar (toda la población salvadoreña), pero lo malo es que no pueden ser sostenibles en el tiempo, ni tampoco deben ser utilizados con fines plenamente electoreros.