viernes, 12 de septiembre de 2008

SOBRE LA LEY DE AMNISTIA

EDITORIAL:
No debe cabernos ninguna duda. La ley de amnistía debe ser derogada. La posición de los candidatos del frente se explica desde la lógica del juego electoral en que están sumidos.

Y si ellos han optado por cambiar de posición y afirmar con suficiente determinación que no pedirán su derogación, nosotros los entendemos.

Entendemos que la lógica de la lucha del poder por la vía electoral les leva a eso. Pero esa posición de los candidatos del frente y del frente mismo es innecesario.

Porque quizás no será a la vuelta de la esquina, ya que con esa ley o sin esa ley, pero con funcionarios operadores del sistema de justicia que sean valientes y justos, si será posible llegar a conocer esas verdades que nos quieren ocultar.

La lógica electoral a llevado a plantear la no derogación de la ley de amnistía, pero eso resultará pero remedio que si se derogara, ya que tal como está planeada la resolución de la CSJ sobre el tema si pueden abrirse y procesarse un sinnúmero de casos y de abrirse, serán tratados según la legislación penal actual: es decir la sanción será penal y civil.

Mientras que una derogatoria de la ley y la aprobación de un nuevo instrumento permitiría resolver esos casos utilizando mecanismo alternos, en los que se priorice en el perdón, previo conocimiento de la verdad, y previas reparaciones de carácter simbólico.

No se trata de meter a la cárcel al general Ponce solo por ser el general Ponce.