jueves, 11 de diciembre de 2008

Nuestro malo y nuestro adversario

Nuestro malo y nuestro adversario, se parecen, son lo mismo, o son peor, pero son nuestros malos o nuestros adversarios.

Son malos, pero son nuestros malos; son también malos – o peores- y son además nuestros enemigos.

Con la primera frase describe Salvador Samayoa la actitud que Estados Unidos tuvo hacia regímenes militares represivos y antidemocráticos, y con la segunda los gobiernos o fuerzas revolucionarias (La Reforma Pactada Pág. 137).

La coyuntura nacional actual bien podríamos aplicarle exactamente esas mismas palabras pero con un poco de matices para decir que no estamos en los 80’s.

En la actualidad hay analistas, periodistas, empresarios, funcionarios y personas particulares que toman una actitud de defensa y de ataque hacia un partido o candidato, sin darse cuenta realmente que pueden estar defendiendo una cuestión más mala que la que podrían estar atacando.

Por ejemplo encontramos que la propaganda electoral del partido ARENA se fundamenta en infundir miedo a los electores. Dice que si gana el frente, El Salvador se convertirá cómo Venezuela y Nicaragua: “gobierno autoritario, limitación a la libertad de expresión, expropiacion de propiedades, restricción de las libertades, miseria, conflictos con la Iglesia, amenaza a su opositores, etc. etc.”

Estos señores no se dan cuenta que defienden la instauración de un régimen igual o peor al que atacan. En primer lugar en el mensaje que estas personas difunden, explícitamente se están oponiendo a uno de los principios fundamentales de la Democracia electoral que es LA ALTERNACIA EN EL PODER. Estas personas, no quieren aceptar que el partido que ha gobernado por casi veinte años tiene que perder un día.

Estos señores y señoras, justifican el miedo que difunde la propaganda del partido arena, mientras atacan el miedo que provocan otros gobiernos (salvando u obviando el el miedo que han provocado sus amigos, los gobiernos de Estados Unidos); justifican la censura y el boicot que sus medios de difusión hacen hacia sus opositores, mientras atacan las acciones similares de otros gobiernos; se llenan la boca hablando de las agresiones a los periodistas en otros países y justifican y hasta ocultan la verdad, cuando se agrede a sus propios colegas, que no son de su ideología; cuestionan las expropiaciones en otros países y justifican la falta de acceso a propiedades que tiene su misma gente en su propio país; hablan de fraude en otros países, pero se callan cuando la dirigencia del partido que defienden hace acciones encaminadas a ello; llenan paginas repudiando el fraude en otros países, pero lo defienden y alaban cuando se da en gobiernos de sus conveniencia (México), critican los deseos de perpetuidad de un mandatario, pero justifican, desean y quieren que el de su conveniencia haga lo mismo (Uribe). Crean titulares de la violencia política que el partido contrario genera, pero se vuelven ciegos, sordos o mudos cuando el partido al que defienden la ejercita, muchas veces con mayor violencia; hablan de la deshonestidad, falta de valores y ética de los adversarios políticos, pero ocultan las del otro contendiente que son más y en mayor gravedad; detestan el autoritarismo, pero apoyan a todo pulmón los golpes de Estado.

Hablan del sometimiento de la iglesia en otros países, pero justifican y alaban el sometimiento de la iglesia en su propio país (ignorando quien fue el que mató, desapareció, torturó, persiguió, a padres, monjas, diáconos y feligreses)

Los que atacan al fmln diciendo que constituye un peligro, buscan justificar a su malo, diciendo que su malo ha hecho cosas que también son buenas, buscan justificarlo para que se siga perpetuando en el poder, es decir, que veinte años no han sido suficientes para imponer su modelo (contra nueve que lleva Hugo Chávez). Estos defensores de su malo, quieren que su malo utilizando los mecanismos creados para la Democracia, sean utilizados para que su malo siga gobernando, de esa forma no permitir que haya alternancia; en este punto, no se dan cuenta que están justificando que hagan lo mismo que Hugo Chávez quiere hacer en Venezuela. Estas personas no se dan cuenta que su malo no quiere salir del poder. Para estas personas, si su malo hace fraude o acciones encaminadas a eso, no es malo, porque en todo caso es su malo.
El malo de estas personas si puede generar empleos, (ignorando quien fue el que despidió a miles de empleados públicos, y las miles de personas que en la actualidad también los han perdido), si puede gobernar( ignorando los veinte años de mala gestión), si puede respetar la institucionalidad( ignorando la corrupción, impunidad y debilidad institucional), si puede atraer inversión extranjera (ignorando que los inversionistas no quien venir por la inseguridad). El otro malo, que es su adversario, no puede hacer todo eso…

Me pregunto que va ha pasar si el otro malo gana las elecciones y resulta ser, que es mas bueno, que el malo que estas personas defienden en la actualidad. Razón, tendrán, si por el contrario, todo lo que están diciendo se cumple, en ese caso será el pueblo el que dará el castigo al otro malo. Pero predecirlo es muy arriesgado.

Estos defensores del actual malo, seguramente son de los que aconsejan a sus hijos y a quien se les cruza en el camino que: “el que no se arriesga no gana”, “hay que ser emprendedor”, “no hay que tener miedo al cambio”, “no hay que tener miedo al futuro”, no hay que ver hacia atrás”, “no te preocupes por el día de mañana, porque cada día trae su propio afán,”, “Hay que innovar”, y “la alternancia es buena para las democracias”, “Que la esperanza el la última que se pierde”.

Pero como explican que todas estas bellas frases que por lo general son clásicas porque han sido aplicadas o tenidas en cuenta por los mas grandes hombre de la historia nacional y mundial, no quieren que las tenga un candidato y un partido que han demostrado compromiso con sus principios ideológicos y sociales.

¿Porque ahora no hay que arriesgase?, ¿Por qué, no emprender?, ¿Por qué, no hay que cambiar?, ¿Por qué, no ver hacia el futuro?, ¿Por qué, no ver hacia atrás?, ¿Por qué preocuparnos por el mañana?, ¿Por qué, no innovar?, ¿Por qué, no alternar el poder?, ¿Por qué perder la esperanza?.

Los regímenes militares represivos y autoritarios tenían una recompensa por los Estados Unidos, en la medida que seguían siendo aliados ideológicos. Que privilegios defienden estos escritores, periodistas y otras personas.

Yo, les digo al los escritores que atacan con tanta saña al otro malo que lean las frases que les he escrito, para que sientan paz interior y se conformen en que un día, su actual malo va ha ser derrotado por el otro malo, o, por otro que igual va a ser de malo. Tienen que darse cuenta que su malo (ARENA) es tan malo con su campaña de miedo, como las acciones de terror que dicen que infunde Hugo Chávez, tienen que estar conscientes que su malo no quiere perder el poder y va ha hacer hasta lo imposible para no perderlo, como la de proyectar unas elecciones cerradas para facilitar un fraude, con sus papeletas de votación válidas aún sin la firma del secretario de mesa, y otras, que como vemos se pueden parecer mas a Nicaragua y México; tienen que saber que el revanchismo que dicen que tiene el otro malo (frente), lo tiene también ARENA, que sus dirigentes han dicho que van ha hacer hasta lo imposible para no perder; y que con su formula presidencial y las encuestas en su contra, no les viene quedando otra que hacer lo imposible, que significa, que hay que recurrir a lo ilegal y a lo extra natural.

Estos defensores de un malo (ARENA) llenan las paginan justificando que el otro malo no ha cambiado, que todo es un engaño, que solo es un maquillaje, que el candidato no manda, que están tratando de engañar al pueblo. Pero, es lo mismo que ha estado pasando con su propio malo, nunca cambió, siempre engañó al pueblo, nunca mandó, ni manda el presidente electo, siempre hizo alarde de su capacidad propagandística para engañar al pueblo, siempre aparentaron un cosa y realmente fueron otra ,donde quedó “el trabajo para los más pobres de los pobres, donde está el sentido humano”.
Nuestro malo y nuestro adversario, se parecen, son lo mismo, o son peor, pero son nuestros malos o nuestros adversarios. Esta frase sería más honesta por parte de esas personas que atacan o defiende a determinado partido ò candidato.