jueves, 5 de marzo de 2009

DEBO RESPONDERTE AHORA PRINCESA


Debo responderte ahora princesa.
Ayer divagabas en la alcoba
preguntándole al silencio de la noche
sobre el más hondo de todos mis secretos
desde mi voz que tímida en los sueños
lleva su canto a la ribera de tu océano
hasta la intima fragua de pasiones
que has presentido a través de mis caricias.

Pobre niña milagro entre las sombras
benévola y azul caricia de los vientos
remanso de paz en mis horas de tormento
húmedo canto de amor entre las frondas
que pueblan mi sonrisa y mis ojos
no pretendas romper este momento
cuando los cielos y la tierra sueñan
el marfil de tu cuerpo entre mis brazos.

No busques la otra voz la de tormenta
ni el rojo vivaz de todas mis pasiones
no preguntes al silencio de la noche
sobre el más hondo de todos mis secretos
morirías viendo mi sangre torturada
por la Arpía y la quimera de mis sueños
morirías en el cielo de mis dudas
viendo el mástil donde cuelga la esperanza.

Por eso he de mentirle a tu arrogante
mirada escrutadora entre la niebla
y hallarás entre mis manos a una paloma
tan blanca como tu rostro en los altares
verás que allá en el fondo claro de mis ojos
alegre danza ensayan sirenas y tritones
y cuando lleves tu oído hasta mi pecho
un coro antiguo resonará en tus sueños.