jueves, 5 de marzo de 2009

BIENVENIDO BERNE

Muchos de nosotros, antiguos combatientes guerrilleros, no estamos para nada de acuerdo con la actual situación del país, e incluso nos atrevemos a criticar con dureza a nuestros antiguos dirigentes, por haber abrazado con pasión guerrera la trinchera electoral. Esa que ahora nos tiene en vilo.

Y esa es la esencia de nuestro desacuerdo. Muchos creemos que la enormes posibilidades que luego de los acuerdos de paz, se nos presentaron no se supieron aprovechar para construir de verdad esa sociedad justa por la que luchamos.
Y no se aprovecharon porque todos sin excepción, joaquinistas y comunistas, incluidos ahí nosotros, estábamos como saliendo de la somnolencia, saliendo de la borrachera de haber salido vivos de esa guerra civil, que tantos compañeros muertos dejo en el camino, y solo abrimos los ojos de ese sueño para ver que de lo que se trataba, luego de los acuerdos, era de una especie de sálvese quien pueda….. El mas puro individualismo que un ejercito que vendía socialismo pudo haber mostrado.
Cada guerrero, debió cargar con sus bártulos, establecerse y rehacerse. Esa si fue una diáspora, que incluyó en su abanico de posibilidades hasta la diáspora ideológica.
Después, cuando nos vimos a las caras sin el poder del fusil en la mano, cuando nos vimos sin el romanticismo y el peligro del misterio y la clandestinidad, nos dimos cuenta que nuestra gloria también tenía miserias; y esas miserias las hemos de padecer mientras vivamos. Esa será nuestra cárcel.

Y las padecerá Joaquín aunque este en Oxford, Berne aunque se ahogue en cerveza, Leonel aunque sea vicepresidente o casi y todos nosotros en la república, que casi ya somos anarquistas libertarios.

Por eso es que nos surgen esas grandes crisis emocionales o existenciales, y queremos hacer catarsis, queremos pelear o reconciliarnos con el mundo, queremos decir nuestras verdades y queremos desenmascarar lo que nos parece infamia.
Esas circunstancias también nos conducen a la ceguera. A no ver bien y a demostrar nuestros desacuerdos de maneras políticamente incorrectas, ideológicamente desviadas, electoralmente dañinas y razonablemente impensables. Eso es explicable, hemos venido de la guerra, y nadie nos enseño el camino sobre como conducirnos. Somos sobrevivientes de una matanza, de una destripadera y queremos con urgencia depurar nuestros propios demonios o simplemente hacernos sentir, diciendo aquí estamos.

Los desplantes, los desaguisados, las insubordinaciones, las criticas razonables o no, la displicencia, el compromiso , la responsabilidad, la irresponsabilidad, la militancia, la traición, la envidia, la insolidaridad, todo eso es producto de aquellos lodos que creó nuestra dirección. Unos salieron avantes del desmadre que los sicólogos llaman Salud Mental. Otros quedamos atrapados. Berne quedó atrapado. Yo quede atrapado. Por eso no entendemos al frente electoral. En mi caso tampoco entiendo a Arena.
El escrito de Berne, es producto a mi entender, de la necesidad de contar las cosas feas de la guerra que a nosotros nos tocó protagonizar y de las cuales somos responsables; Berne incluido.

Berné es nuestro compañero de batallas; sus cicatrices lo certifican. En realidad no se ha extralimitado en esta ocasión con su libro: más bien es una profunda critica, un desagarrado llamado de atención para que en nombre de esos muertos corrijamos el camino…. Claro que habla al desierto….. nuestro actual frente esta cómodo como esta... En consecuencia; la sanción a Berne debe ser sacar un post grado en beber cerveza. La República de Las Bermudas saluda al hijo prodigo; que a pesar de lo escrito no ha causado ningún daño como alguien ha pensado. Más bien nos ha hecho revisar nuestro interior para preguntarnos cual debe ser ¿nuestra actitud con Berne Ayalá? Un abrazo revolucionario. Los guerreros también se cansan cuando las jefaturas comparten demasiada intimidad, con aquellos por culpa del cual nos convertimos en maquinas de guerra a carta cabal. Si vemos este asunto solo con el ojo electoral la conclusión será, como buenos inquisidores, quemar a fuego lento a Berne, pero eso no seria honesto, ni revolucionario.

Hemos leído con atención al ultima columna de Berne en Centroamerica 21, Ahí nos habla de su hartazgo, se desmarca nítidamente del actual Frente y de Arena. Nos expone como ha perdido sus amigos, que simpatiza con la tendencia revolucionaria, etc. Nunca creímos atinado que Berne escribiera ahí pero y ¿que? Y sin embargo lo leiamos

Berné en realidad no ha hecho nada malo, ni siquiera fue un berrinche para llamar la atención. Lo que Berne hizo fue enfrentar demonios, en un momento riesgoso por los apetitos electorales de los partidos, pero ese era el momento para Berne, no era otro. Al fin y al cabo su libro “Grandezas y miserias de una guerrilla”, pasara como un intento de………..… nada más. Dudo que luego de las elecciones le patrocinen otro tiraje, los que en esta ocasión fueron generosos .

Nos gusta el ultimo planteamiento de Berne, nosotros en la República ya lo hemos dicho de alguna manera: No creemos en las elecciones. Eso solo es manipulación y una verdadera operación política sicológica contra las masas.