viernes, 16 de enero de 2009

LOS FACTORES DETERMINATES DEFINEN LA ELECCION Y NO LOS CANDIDATOS


En el Marketing Político, existe un dicho que “no siempre el mejor candidato es el que gana una elección”. Eso se explica, por que, existen factores que son determinantes para que los votantes se decidan por ese mejor candidato. Ese es el objeto de este escrito.

Las encuestan han demostrado que la campaña de Normas Quijano, ha tenido éxito en posesionarlo como el candidato más capaz y con las mejores propuestas. Sin embargo, como los mismos números han demostrado, eso no le favorece en la suma de votos.

Veamos cada uno de los factores que encontramos en este conclave y que al final son los que prevalecerán en la definición del triunfador.
Norman Quijano se enfrenta a una candidata menos capaz y con menor quilate en sus propuestas. Pero, se enfrenta a un partido que tiene su voto duro o fiel en la capital, que en la actualidad se puede decir, que se encuentra consolidado.
Además, Quijano se enfrenta a una coyuntura donde el favorito a ganar en la alcaldía, no es la candidata, sino un partido que está siendo impulsado por el candidato presidencial Mauricio
Funes, al que le llamamos “efecto Funes”.
Voto duro, partido consolidado, y efecto Funes son tres factores que le ponen cuesta arriba el triunfo a Norman Quijano.
Pero veamos que es lo que tiene a su favor, uno, es su posicionamiento como mejor candidato (véase bien que no se habla de mejor persona). En segundo lugar, es su posicionamiento con mejores propuestas.
Con estos elementos, claramente podemos decir que Quijano estaría perdiendo con seguridad esta elección. Pero existen, dos elementos que serán determinantes para que gane o pierda la elección: Uno de táctica electoral y otro de de rasgo de personalidad.
Veamos cada uno de ellos: la táctica electoral, es la que han hecho todos los años, pero que se espera que esta vez sea con mayor intensidad y con mayor deliberación. Me refiero a lo que Salvador Samayoa llama “voto extranjero”. Que no es mas que cubrir los puestos de Juntas Receptoras de Voto, supervisores y vigilantes, con sus respectivos suplentes, con personas que no les corresponde votar en ese municipio, pero que aprovechando el vacio de ley votan en otro municipio ocupando uno de los cargos mencionados.
Quijano le apuesta a esta táctica. Pero existe un elemento más. Esta vez ARENA no solo va a llenar los puestos que su partido logra cubrir (que anda por 2,600), sino que aprovechará hacer algún trato especial con el Frente Democrático Revolucionario (FDR), para lograr colar otro grupo de “votantes extranjeros”, pues es de considerar que ARENA ha financiado la campaña a ese partidito. Igual situación hará el FMLN con su Cambio Democrático (CD).
El otro factor es el de rasgo de personalidad, Norman Quijano, a pesar que se ha posesionado como el mejor candidato, no se ha podido posesionar como mejor persona - esto es importante- . Pero a que me quiero referir. A que Norman no es una persona carismática. Eso al carisma me quiero referir. El sociólogo Alemán Max Beber definió la autoridad carismática como una de las tres formas de autoridad. Para Beber carisma es “una cierta cualidad de una persona individual, por virtud èl/ella “es considerada aparte” de personas ordinarias y tratado como dotado con poderes o cualidades sobrenaturales, supra humanas o al menos específicamente excepcionales.
Estas como otras no son accesibles a las personas ordinarias, pero son vistas como divinas en origen o como ejemplares, y sobre la base de ellas, el individuo en cuestión es tratado como líder.
En ese sentido como comprenderán, se aprecia el trabajo de Norman pero no se le aprecia a él. Esto puede hacerle una mala jugada. Su trabajo sin duda contiene acciones de liderazgo, pero no lo han convertido en líder.
Una evaluación más objetiva se puede hacer el día después cuando algunos resultados ya estén a disposición del público. Mientras tanto, seguiremos especulando, por que la campaña se terminó pero nadie puede asegurar que su trabajo valió la pena para asegurar la victoria. Los dos principales contendientes esperan que los factores reunidos decidan en bien de uno y en detrimento del otro, y finalmente les den la vitoria.
Por esa razón, me atrevo a decir que en esta elección como en otras, son los factores determinantes son los que definen la elección y no los candidatos.