viernes, 9 de enero de 2009

Yo descubrí que soy un hombre


Yo descubrí que soy un hombre
que vive atado a las raíces;
un viejo puerto que reclama
ese calor que parte de las manos,
y aun en estas tierras frías
he inventado un sol a mis tristezas.

Mis ojos atraviezan las paredes,
grises cortinas que sostienen
un sin fin de universos temblorosos,
y encuentran el tímido latido
de una luz que espera todavía
habitar el mar oscuro de las sombras.

He inventado un sol donde se abreven
la amapola azul de mi esperanza
y las huellas de todos mis andares.
Mañana sostendré nuevas visiones,
quizá la construcción de una gaviota
atravesando en silencio otro horizonte.

Tal vez un nuevo lienzo donde pueda
desnudar sin temor a los colores.


Ricardo Gálvez

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