viernes, 21 de noviembre de 2008

SOBRE EL VOTO

Algunas cosas en nuestro país son contradictorios y en ocasiones rozan con lo absurdo, ya que muchos salvadoreños, dan por sentado que uno u otro partido político se encuentra adelante de las encuestas, el pasado viernes el tribunal supremo electoral da la autorización de iniciar la “campaña electoral”, es absurdo, ya que los dos partidos mayoritarios, llevan meses en dicha campaña, con la diferencia que ahora si pueden expresar públicamente el llamado al voto. ¿Pero que es realmente el voto o sufragio?

Según la enciclopedia, el voto o sufragio es el derecho civil y constitucional a votar a los cargos públicos, en nuestro país, es un derecho y un deber constitucional e irrefutable que todos y todas las salvadoreños poseemos al momento de nacer, según la constitución política de El Salvador en el artículo 72 y 73 expresa que es un derecho y un deber el ejercer el sufragio de todo ciudadano mayor de dieciocho años, recordemos que el próximo año debemos ir a emitir el sufragio, en primer lugar, para elegir a nuestros gobernantes en estos próximos cinco años, en segundo lugar, porque debemos inculcar en nuestros hijos, por medio del ejemplo, el ir, en época de elecciones a emitirlo, independientemente de cuales sean sus ideologías políticas, así como también si votara o anulara su papeleta.

Otra forma de expresar su inconformidad de parte de los ciudadanos, es el uso de la abstinencia que en los años anteriores se ha visto reflejado en más del 50% de los ciudadanos salvadoreños aptos para votar, que no emitieron el sufragio, y este fenómeno se da aun mas en los jóvenes, los cuales expresan su descontento (familiar y social), por medio de su apatía, con lo cual expresan su rebeldía natural de esta época, sin embargo, es importante ver, que juicio critico poseen actualmente, ya que el reciente foro televisivo denominado “Espacio Centroamérica-Caribe 2008”, fueron muy interesantes las preguntas dirigidas a los panelistas, y bastante fuertes, pero con una visión amplia y real de la realidad nacional que vive nuestro país y los países de la región centroamericana.

A la vez, es preocupante observar que muchos de los ciudadanos salvadoreños mayores de 50 años, así como también muchos profesionales, consideran que ninguno de los partidos mayoritarios, crean propuestas reales de beneficio para la sociedad, los adultos mayores, en algunas ocasiones se encuentran bien definidos por que partido político votaran, sin embargo existen otros, mucho mas críticos que expresan haber vivido tantos gobiernos y promesas de diferentes partidos que en la actualidad no creen en ningún candidato político o en ningún partido, ya que solo se recuerdan de estos en épocas electorales, entregándoles camisetas, gorras o víveres, pero que luego de obtener su objetivo no los vuelven a ver, solo en pinturas o por la televisión.

Los jóvenes y los adultos mayores son los sectores en los que mas se observa la abstinencia, sin embargo, el sector profesional, ha optado por mantener la cautela, al no expresar libremente su ideología partidaria, por dos causas importantes, una es el riesgo de la inseguridad política, y la otra es el capital invertido o inversiones, la primera que es un efecto que se da en todos los estatus económicos, y un claro ejemplo son los amigos de mauricio, muchos antes seguidores del partido en el gobierno, y ahora marginados o aislados por sus propios amigos, además del riesgo de ser objeto de ataques por propios o ajenos, el otro aspecto radica en las inversiones, muchos empresarios (no hablamos de conglomerados, ni de familias de poder económico), sino de empresarios locales, que se dejan influenciar por los medios de comunicación, creando en estos incertidumbre económica, lo cual frena en gran medida las inversiones y la generación de empleo, influyendo grandemente en la movilización de la economía actual.

Los actuales políticos salvadoreños, tratan en la manera de los posible, vender sus plataformas de gobierno, sus estrategias y sus políticas de solución para mejorar la economía de las familias salvadoreñas, conversando con todos los sectores de la sociedad: cafetalera, azucarera, industrial, salud, educación, empleados públicos y empresa privada, entre otros, a los cuales proponen soluciones de corto y largo plazo, pero sin embargo, ninguno de estos menciona, como harán, si las arcas del estado se encuentran en saldos rojos, de donde se obtendrán los ingresos necesarios para cumplir con las propuestas realizadas a todos los sectores antes mencionados, así como también como mejoraran los índices de percepción del estado de derechos, catalogados por The Millennium Challenge Corporation (MCC) (Corporación del reto del Milenio), en la cual la inseguridad y la justicia, son los perceptiles peor evaluados, y no lo menciona solo la corporación, el actual embajador de los Estados Unidos en El Salvador, Peter Glazier, menciona que los altos índices de delincuencia afecta la inversión de otros países, además que el sistema judicial en el país es “corrupto”.

Para los ciudadanos, lo que necesitan es soluciones, no elocuciones vanas que no llevan a resultados concretos, se cree mas en las acciones concretas, que en las palabras, por esto, es que muchos de los ciudadanos es que se encuentran en el dilema del sufragio o la abstinencia, ya que esta época electoral, mucho hablan y a la larga la situación nacional no cambia (independientemente de cual sea el partido que llegue al gobierno y un claro ejemplo fue la gestión del presidente Duarte, aunque de dicho gobierno podemos hablar mucho mas), y este ciudadano es el que deben convencer los actuales políticos salvadoreños, si quieren gobernar al país.