miércoles, 15 de octubre de 2008

A LOS OIDOS DE ELIZA. BREVES APUNTES SOBRE LA RECONCILIACION.

En la época de las concentraciones guerrilleras, los campamentos nuestros eran como una feria: Suficientemente documentado está las formaciones militares que hacíamos, el nivel de fuerza que exhibíamos; pese a no haber tomado el poder nos sentíamos victoriosos. No sentíamos que la cuestión fuera siquiera de empate militar, nos sentíamos ganadores, y es que las historias de cómo , de la nada, nos convertimos en fuerza militar se dicen fácil, pero se hicieron con lagrimas y sangre. Ya seguiremos desclasificando algunas historias.

Todos los combatientes al firmar la paz y salir de las concentraciones rebeldes, nos topamos con una nueva gran operación que realizar: reinsertarnos. Y ahí comenzaron los dolores de cabeza para todos nosotros, los combatientes rasos, pues para reinsertarnos debimos hacerlo, en la practica, solos.

Tempranamente nuestros dirigentes, (todos sumamente respetados) comenzaron a jalar cada quien para su lado. La ruptura ERP-RN con las FAL-FPL-PRTC se dio mas temprano de los esperado.

Pero antes de eso, comenzó nuestro desamparo, no solo ideológico sino material. Nos mandaron para la casa de manera fácil, nos licenciaron chiche. El frente se convirtió en partido político y se sumergió en ese aprendizaje (ha aprendido bien). No es paja que aquello fue de sálvense quien pueda. Nadie estaba preparado y de venir de funcionar en colectivos cada quien tuvo que ver como salía adelante. Muchos compas se organizaron en cooperativas, pero esas cooperativas siguieron la tradición de las cooperativas que formaron como parte del proyecto contrainsurgente (como resultado pocas son exitosas). Otros recibimos la orden de ir a la PNC, otros recibimos alguna beca para estudiar, otros recibimos cursillos de alguna profesión y otros como nuestro querido compañero uzi, fueron simplemente apartados. Y el cada quien vea como le hace, se convirtió en consigna matizada de diversas maneras, muchas empaquetadas en supuestos proyectos de reinserción de mucha fama, poca sustancia y escaso éxito.

El mayor logro en la reinserción, para algunos fue las tierras que les otorgaron, para otros las becas que les dieron. Hasta ahí

Y claro, seguimos con el FMLN, por ser de huesos duros, y por ser difícil romper con el frente, siendo este nuestro referente. Pero el frente, ahora partido político si rompió con los combatientes. El seguimiento a los compas ha sido nulo. ¿y quien va a decir que esos doce años de guerra no han dejado huella en los compas? Seria curioso hacer un estudio para ubicar donde están los compas ( los de verdad) y que es de ellos ahora. Casi estoy seguro que resultaría algo así como el neoliberalismo aplicado en chiquito. A unos cuantos les ha ido bien, otros , los muchos están como antes de la guerra, y si cabe mas jodidos porque cargamos con los fantasmas de la guerra a cuestas.

“Ahora a estas alturas” dijo un excomandante “eso de que hayas sido combatiente no significa nada, no sabemos quien sos ahora.”

De lo anterior uno se pregunta ¿y entonces cual ha sido la ganancia de los acuerdos de paz? La única ganancia tangible para los combatientes y las “masitas” es que con los acuerdos ya los fusiles se silenciaron.

La única ganancia es que el ejercito ya se quedó en los cuarteles y nosotros podíamos decir con orgullo que éramos del frente o que fuimos de las F o que fuimos pacunes, o renatos o ernestos o del PRTC.

Nos sentíamos orgullosos y nos sentimos tan orgullosos que todos tenemos más de una foto fusil en mano en la sala o corredor de nuestras casas.

Hasta ahí. La ganancia para nosotros es que no nos mataron y que podemos escribir sin problema alguno.

Desde esa perspectiva los acuerdos de paz fueron un éxito. De lo demás por mas elaboraciones teóricas que se hagan no se puede mostrar ganancia tangible para los compas rasos. Otra cosa es el aporte de los acuerdos al tema de la gobernabilidad, democracia etc. Pero eso es cuestión de teoría de estado, algo que la mayoría de compas poco entendemos y los que poco entendemos vemos como hay involución.

Sobre la Reconciliación: Es que ahí hubo gato por liebre. La comisión de la verdad, solo nos mostró una verdad en vitrina: ahí estaban los hechos pero solo debíamos tragar grueso. No se podía hacer nada, leyes de amnistía de por medio.

El frente en tanto partido, limitó sus posibilidades no sabemos si por la dinámica de los partidos políticos o por su propia voluntad. Y de nuevo las cosas se debían resolver buscando otras vías. Suerte que siempre hemos tenido hombres probos humanos y verdaderos lideres como Jon Cortina, con probusqueda y otros.

Contra los sectores organizados del pueblo hubo represión indiscriminada todo eso está ahí. Quizás quieto, pero latente. No hay tales de borrón y cuenta nueva. Nadie cree en eso.
Reconciliación no ha habido, porque hemos estado demasiado ocupados en la reinserción. O más bien hemos estado ocupados en sobrevivir, como todos los demás. Eso no nos ha permitido entrarle a la reconciliación bajo los estándares de los académicos.

No puede haber reconciliación si existe la injusticia contra la cual nos levantamos en armas. Eso de la reconciliación es algo muy adelantado para nuestras posibilidades. Nosotros éramos antiimperialistas, el FMLN era antiimperialista, sabíamos que el ejercito de la USA apoyaba al Ejercito Salvadoreño, sin embargo cuando se da la paz, cuando quedamos los compas en la única lucha posible cual es sobrevivir, ninguno de los que se fueron dudó y salieron en busca del sueño americano. ¿Por qué? Porque antes que antiimperialistas había deseos de salir adelante y la única manera era saliendo del país al único lugar atractivo.

¿reconciliación? Las nuevas élites políticas no la permiten.

Por eso y en el afán de buscar la reconciliación desde abajo, si han existido esfuerzos dispersos, pero que poco a poco se van uniendo y dando resultado. Combatientes del frente junto a ex soldados de la ASVEGES (veteranos de guerra del Ejercito) hemos compartido, hemos hecho algunas cosas juntos. Hemos logrado avances juntos. Tenemos también la república de las bermudas, que nos permite hablar, conversar, hacer y ayudarnos.

En la próxima escribiremos sobre los demás temas.